Villa Paramesa Madrid

Actualización. Cerrado permanentemente (2016)

Madrid, en verano, mata más. Olas de calor de dos semanas, asfalto ardiente, japonesas armadas con paloselfi y parasol, piscinas masificadas. Y, sin embargo, seguimos viendo el vaso medio lleno de agua fría o tinto con limón porque en la capital se obran milagros en esta época. Aparcamos en el centro, correr en el Retiro no parece el maratón de Nueva York y las reservas en los restaurantes no siempre son imprescindibles. Aprovechando que el Pisuerga pasa también por la calle Prado, nos adentramos en Huertas con ganas de dejarnos sorprender.

El Barrio de las Letras empieza a ponerse pintón. No solo por el renacimiento gastronómico gracias a sitios como Huerto de Tudela o Viet Nam; también sorprenden tiendas de moda (Canino), la bulliciosa Plaza de Matute o la peluquería más especial de Madrid: Cortacabeza. Y luego está el nuevo y aún poco conocido del barrio, Villa Paramesa. Llegan de Valladolid, donde llevan años conquistando estómagos desde la barra de pinchos y algún que otro premio de esos que traen prestigio y clientes. Empezamos justo por estas tapas de autor. A falta de la estrella de la carta (ceviche de sardina), probamos esta barquita de camarón de México y un ravioli de costilla de cerdo. Originales en su presentación y sabrosos. El camarón tiene sabor, crujiente y un puntito picante al final. El ravioli es bastante más ligero de lo que parece.

tapa de camaron en Villa Paramesa en Madrid

Tapa camarón de México. Segunda en el Concurso de tapas de Valladolid 2015.

tapa de ravioli de costilla de cerdo en Villa Paramesa Madrid

Ravioli de costilla de cerdo y su jugo

Al contrario de lo que opinaba Joey Tribbiani, en Comideando sí nos gusta compartir comida, así que las medias raciones siempre son nuestra opción ganadora. Probamos más y acertamos en casi todo. Empezamos con el pulpo, en su punto de cocción y con unas judías verdes de Kenia finas y ligeras como no hemos probado nunca. El puré de patatas se perdía un poco entre tanto sabor. Pasamos a la berenjena asada con anchoa, trufa de verano, parmesano y brotes, un plato frío que bien podría convertirse en la ensalada estrella del verano si fuéramos capaces de prepararla en casa.

Pulpo en Villa Paramesa en Madrid

Pulpo con crema de patata, pimentón y judias de Kenia

Berenjena asada con anchoa y parmesano en Villa Paramesa Madrid

Berenjena asada con anchoa, trufa y queso parmesano

Seguimos con las cocochas de bacalao con pimiento de padrón en tempura. Las cocochas sabrosas, quizá demasiado hechas y la salsa que lo acompañaba un pelín insípida. Está bien dejarle protagonismo a la estrella del plato pero, si le añades salsa, esta debe aportar. Y por último los canelones de pollo de corral. Quizá al ser nuestra elección más convencional no nos sorprendió tanto como otros platos. Es una solución perfecta para pedir si vas con niños o con amigos un poco “tiquismiquis”.

Canelones de pollo de Villa Paramesa Madrid

Canelones de pollo de corral

Y para los que no conciben la comida sin vino, en Villa Paramesa tiene una carta de extensa. Nosotras nos decantamos por unas copas de Godello (Joaquín Rebolledo). No tomamos postre, aunque Capel tiene este artículo dedicado exclusivamente a su trampantojo de huevo que merece que repitamos.

Lo mejor: la berenjena asada ha sido toda una sorpresa, muy bueno también el pulpo. Servicio atento y tiempo adecuado entre los platos.

Lo peor: la decoración y el diseño simplones necesitan mejorar; la cuenta puede subir bastante con vino y postres.


 

Villa Paramesa Prado

C/ Prado, 15 – Madrid

Reservas: 91 429 03 51