Taberna La berenjena

En “Lugares que no quiero compartir con nadie” Elvira Lindo nos acompaña a dar un paseo por su Nueva York. Una guía sentimental de la ciudad que incluye algunos secretos. A buen seguro los sitios que nos desvela son los más prescindibles de los imprescindibles porque hay lugares que nos pertenecen pero, como ella bien dice, “el narrador siempre cae en el vicio de contar lo que vive”.

En un blog como este hay poco tiempo para la costumbre; siempre hay un nuevo gastrobar de moda o un evento al que asistir pero eso suele ocurrir el fin de semana, cuando el sol sale cuando uno quiere. Para los días que son plomizos desde la almohada, que se alargan como una cadena interminable de correos electrónicos, hay refugios donde relamerse y entender que la vida es otra cosa. Nosotras preferimos una buena comida a un buen psicólogo.

Tapas y copas

La Berenjena es uno de esos sitios. Una tabernita rescatada del polvo por Marta y Rebeca, donde se cocina lo que disfrutan comiendo. Apenas hay espacio para dos mesas en un hueco al lado de la cocina. El resto de parroquianos convive en la barra sin espanto porque en esos centímetros de mármol hay codos y también tapas como la paella del domingo.

La carta es corta y mezcla platos con alguna influencia de la cocina japonesa con los de larga tradición española. No hay tortilla de patata pero sí zarzuela, pulpo a la gallega, mejillones tigre o croquetas de cecina. Nosotras empezamos con una ensalada caprese con tomate, mozzarella, trufa y sal negra. Un plato que podríamos comer todos los días durante un mes seguido. Nos dio pudor hacer barquitos de pan pero ya estamos pensando en la competición de vela que organizaremos en casa.

Ensalada caprese de La Berenjena

También pedimos tataki de atún marinado, este por recomendación; era la última pieza que les quedaba y la ración fue generosa. A un atún bueno le hace falta poco para ser un plato delicioso así que, como es habitual, el sabor del jengibre o de cualquier otro complemento, nos sobra.

tataki de atún marinado en la Berenjena en Madrid

Por último, nos atrevimos con la carrillera de ternera con queso de oveja, el mejor plato de la carta según la cocinera. Aunque no los hemos probado todos, es posible que tenga razón. El queso Moncedillo que corona el plato ha sido todo un descubrimiento y volveremos para probar una ración completa.

Carrillera con queso en La Berenjena en Madrid

No podíamos renunciar a algo dulce, a pesar de necesitar una botella de oxígeno después de la carrillera. Pedimos un coulant de chocolate. Nos convenció aunque añadiríamos una bolita de ese helado de queso que está en la carta. Nos marchamos radiantes, con buen sabor de boca y sabiendo que la vuelta al cole va a ser mucho más llevadera ahora que hemos descubierto este rincón del barrio donde, además de cocinar con cariño, ponen la Liga y la Champions.

 Lo mejor: la selección de producto y su inquebrantable voluntad porque te vayas contento.

Lo peor: nos gustaría que tuviera más mesas porque somos de silla y periódico. El pan es un punto que se puede mejorar.


Taberna La Berenjena

C/Marqués de toca, 7