Sándwich Morro fino

El sándwich de pastrami es a Nueva York lo que el bocata de calamares a Madrid. Puede que no lo hayas probado todavía pero recordarás esta escena orgásmica de Meg Ryan. No estaba fingiendo; esos gemidos placenteros eran por el pastrami de Katz´s. El Carnegie Deli también tiene otro minuto de gloria en la mítica Danny Rose de Woody Allen. Parece que nuestro hipocondriaco preferido no teme los efectos de esta carne especiada con pimienta, ajo y albahaca y después ahumada. De hecho, puedes comerte un “The Woody” en este famoso local. Lo que no está tan claro es que seas capaz de acabártelo.

En España, a pesar de que el embutido nos gusta de todos los colores, el pastrami sigue siendo un gran desconocido. En Madrid el pastrami aún no está de moda (ya llegará) pero podéis comprarlo y disfrutarlo entre panes en varios sitios, como nuestro querido Magasand o el Dray Martina.

 

sandwich de pastrami para Morro Fino

Podíamos haber bautizado este sándwich con el nombre del cineasta neoyorkino pero esta vez se lo dedicamos al blog gastronómico Con el morro fino, referencia en cuanto a recomendaciones de la capital, que incluyó nuestros sándwiches musicales de los viernes en sus 10 proyectos con miga para amantes del pan. Así que si crees que un bocata es la mejor recompensa para los días duros y tienes mono de Nueva York, prepárate el sándwich Morro fino en casa. Puedes comértelo sin temer las agujetas en la mandíbula que provocan los del Carnegie Deli o Katz’s.

Sándwich de pastrami
Sándwich de pastrami

Necesitas un pan que aguante pero sin mucha miga. Nosotras compramos un pan integral en El Horno de San Onofre. En la tapa inferior ponemos una mezcla de dos cucharaditas de mayonesa con una de mostaza de Dijon. Después, añadimos 80 gramos de pastrami que compramos en la charcutería Ferpal de la calle Arenal, un par de lonchas de queso Gouda, brotes de espinaca y por último 3 cucharaditas de chutney de cebolla y ciruela con vinagre de Módena. El chutney puede ser casero, aunque nosotras aprovechamos nuestro paso por el Mercado de Productores de Madrid para comprarlo en el puesto de Valtié Gourmet.

Para gozarlo, ponte este temazo de Sufjan Stevens en directo, dale un mordisco al “morro fino” y cierra los ojos. Nunca te parecerá demasiado, a pesar de lo que dice la canción.

“There’s too much riding on that,
There’s too much, too much, too much love.
There’s too much riding on that anyway-eyay-ay.”

Happy Friday!