Pepita y Grano

El año pasado utilizamos por primera vez semillas de amapola para hacer un lemon cake. Todavía nos quedan amapolitas en casa para preparar repostería hasta el año 2025 más o menos. En Pepita & Grano no han inventado nada nuevo, pero nos recuerdan que nuestros abuelos eran más listos que la mayoría de nosotros a la hora de llenar el buche. En esta tienda todo se vende a granel. Se trata de un revival que seguramente se convertirá en moda, aunque ellos tienen la ventaja de haber estado entre los primeros de Madrid y de contar con gran variedad de productos seleccionados. Y aquí es tan importante una cosa como la otra.

pomelo deshidratado de Pepita y Grano en Madrid

A granel: despídete de los envases

Era tan fácil como eso: cuanto menos envasado, empaquetado y capas de envoltorio lleve la materia prima, mejor. Nos cansan esos grandes almacenes que obligan a comprar cuatro manzanas en un plástico que contamina cosa mala. Y lo de sacar la basura del contenedor amarillo para reciclar día sí día no (sin tener un consumo excesivo) es un dolor. En Pepita & Grano pecarás de novato el primer día y te sentirás como el prota de Breaking Bad al llegar a casa cargado de bolsitas. El segundo día las traerás de vuelta para ahorrarle unos céntimos a tu bolsillo y un mal rato al medio ambiente. Ni Jesse Pinkman aprendió tan rápido.

Tienda Pepita y Grano en Madrid

Tienda Pepita y Grano en Madrid

¿Y qué vas a comprar? De todo. Da igual que vengas con lista de la compra y bien comido. La selección es extensa y los productores son los protagonistas. Aquí nos guiamos por el aspecto, la textura o, incluso, el olor de los productos. No hay publicidad, ni bolsas de colores ni marketing que nos anime a comprar lo que quieren las marcas. Aquí se venden básicos de toda la vida: legumbres, arroces, frutos secos, tés, cereales, harinas… La variedad es interminable. Tampoco se olvidan de los clientes más vegetas, que encontrarán aquí a sus proveedores de bulgur (la nueva quinoa), quinoa (el nuevo arroz) y arroz salvaje, basmati o rojo .

tienda Pepita y Grano en Madrid

Esta crisis también nos va a ayudar a repensar la forma en que comemos, y volver a las tiendas de barrio y a las recetas de legumbres siempre es buena idea. Si tu imaginación no va más allá de las lentejas, al final de la tienda encontrarás recetas sencillas para preparar con algunos de sus productos. Nuestro consejo es que te dejes asesorar por los dueños; son simpáticos y conocen como nadie lo que venden. En nuestro caso, entramos a por frutos secos y nos tentaron la mandarina deshidratada (cuentan que las fresas también son un vicio), el arroz jazmín y el bulgur además de una fabes asturianas que prometen no durar mucho en la balda de nuestro armario.

Lo mejor: consumir lo que necesitas, ni más ni menos, a un precio razonable para productor y consumidor. ¡Y tienen aparcamiento para perros!

Lo peor: si no estás cerca el paseo para comprar arroz puede dar mucha pereza.


Pepita & Grano

C/ Santa Engracia, 77

Metro: Iglesia