Panic

Al principio fue el pan y la gilipollez supina de quitarlo de nuestra dieta. O, peor, maltratarlo hasta herirlo de muerte con masas de chicle, prehorneadas y congeladas. En medio del caos, unos pocos valientes decidieron apostar por el pan de siempre. Los biceps ya no se definían en el gimnasio, sino amasando de madrugada. Entonces llegó Javier Marca y abrió Panic, la meca a la que peregrinan todos los panarras de Madrid y alrededores.

Hogazas de Panic                                                                             Hogazas de Panic recién horneadas

Y resultó que la gente que iba a comprar a este despacho de pan no se quejaba del precio (al peso, entre 3,60 y 5,50 euros/kilo) ni de que no vendieran otros productos. Al contrario, se hicieron habituales, empezaron a llenar los cursos para aprender a ser los amos de la fermentación y a pedirle a su nuevo panadero de confianza hogazas más tostadas o con menos corteza, según sus preferencias personales. La masa madre le había ganado la guerra al “corchopán”.

Pan con sabor a pan

Después de varias visitas, volvemos a un Panic en plena ebullición, como el propio barrio de Conde Duque, que ya se ha consagrado como la zona más sibarita de Madrid. Hay cámaras y un equipo de grabación, clientes que van y vienen, mucho movimiento, pero ni trampa ni cartón. Todo está a la vista, incluida la masa, los hornos y una nevera negra Smeg que robaríamos sin miramientos. Eso sí, ahora el pan se reserva por teléfono o presencialmente. Lo venden todo. Tuvimos suerte y conseguimos comprar dos barras (o palos, como los llaman) recién horneadas. Además, aprovechamos para reservar una hogaza de semillas con una semana de antelación.

Panes en Panic Madrid

¿Y a qué sabe el pan de Panic? Seguramente no se parezca a ningún otro pan que hayáis probado antes. Lo hacen integral, de espelta, de semillas, de centeno… Hemos probado el palo, el de centeno y el de semillas. Cada uno tiene su toque pero aguantan con buena cara bastantes días. También hay quienes dicen que se les ha caído algún empaste porque la corteza supera su nivel de tolerancia a la dureza. Para gustos, panes.

Pan de cereales de Panic en Madrid

                                                                                     Pan de semillas

De Panic también nos gusta la repostería que vende Chris Tonge, ahora instalado en la trastienda de la vecina Quesería Conde Duque. Y, por supuesto, la iniciativa de la Cofradía del Santo Bocata, una celebración profana que, cada cierto tiempo, reúne el mejor pan con las ideas que salen de las cabecitas de cocineros y amigos: pollo con alioli, cerdo asado, mortadela con mostaza… A nosotras nos han convencido. ¿Quién nos diría que en la treintena nos íbamos a hacer cofrades?


Panic

Calle Conde Duque, 13

Teléfono para reservas: 910 86 22 01