Cafeterías en Estocolmo

El café en Estocolmo y en el resto de Suecia no se entiende sin su fika. Así es como llaman a la pausa para el café, normalmente acompañado de dulce o picoteo; allí no es sinónimo de procrastinar, más bien de productividad y éxito. El descanso justo para ponerse al día con un compañero de trabajo, coger fuerzas para rendir varias horas más o, simplemente, desconectar. Incluso hay empresas que obligan a sus trabajadores a tomarse un fika. Quizá con una invitación para merendar Esteso y Pajares habrían triunfado más con las suecas. Estos nórdicos no solo son famosos por ganar en Eurovision y hablar inglés mejor que muchos ingleses. Además, son los mayores consumidores de café del mundo. Se nota en el número de cafeterías en Estocolmo y en su cultura cafetera, a años luz de la nuestra.

Un paseo por las mejores cafeterías en Estocolmo

Espresso at Esaias Coffee in Stockholm

Espresso de Esaias Kafe en Estocolmo

Moderna Museum Coffee

Café del Moderna Museet en Estocolmo

La primera sorpresa nos la llevamos en el Moderna Museet, donde conocemos a un simpático barista que ha vivido en Granada y que controla La Marzocco de la cafetería con tanto arte como el que hay en las salas de exposiciones. Probamos capuccino y latte con leche Arla y una trufa de chocolate, uno de los dulces más típicos de Suecia junto con los semlor, bamba de nata y pasta de almendra. Al pagar, nos cuentan que, a pesar de ser monárquicos hasta las trancas, quieren deshacerse de la realeza en los billetes y monedas y van a cambiar los tronos por personalidades de la cultura nacional. De ahí que nos hayan devuelto un billete con la cara Astrid Lindgren y un dibujo de Pipi Calzaslargas. Bonito pero poco práctico porque en Suecia se paga con tarjeta hasta en las máquinas de vending.

Muffins de Snikerbaken 7 coffee Stockholm

Snikerbaken7 Coffee in Stockholm

Snickarbacken 7

Un evento privado nos impide pasar a un establo reconvertido en moderna cafetería en nuestro primer intento. No estamos en lista, así que volvemos con la luz del día y el pelo congelado por la nieve a Snickarbacken 7, galería de arte, tienda, cafetería y espacio para todo con aspecto de sala de abadía, piedra y techos altísimos. En todas las cafeterías se puede pedir cantidad sencilla o doble de café. Las bebidas que llevan lácteos son lo más parecido a un tanque que verá esta gente tan pacífica. La máquina que nos prepara latte sencillo y espresso es una Synesso. No faltan opciones cuquis como el gold latte, el té matcha y los yogures con granola. No nos enamora como el del Museo, así que nos movemos de sitio.

Drop-coffee Stockholm

Drop Coffee

Drop Coffee está en Södermalm, el barrio modernito de Estocolmo, donde se rodaron varias escenas de la primera peli basada en las novelas de Stieg Larsson. En este local, el contenido gana la batalla al continente. Eso, y que son tan majos que nos dan ganas de quedarnos a vivir allí o, al menos, aguantar hasta el siguiente fika. El espresso es calidad y también nos animamos con el filtro, un Colombia (El Triunfo) con nombre premonitorio. En Suecia beben filtro a litros. El cliente sabe lo que quiere y especifica, incluso, el método de preparación (Chemex, V60, Syphon). ¿Os imagináis pedirle un café de Aeropress al camarero de vuestra cafetería de confianza? Ojalá esto también nos llegue, aunque sea con 10 años de retraso.

A menos de 500 metros del Drop Coffee está Johan & Nyström lleno de coloridas bolsas de café y té. Pedimos un latte y un machiatto. La cafetera es una Synesso automática y además tienen una buena selección de máquinas en exposición. Johan & Nyström nació en 2009 con vocación de evangelizar sobre el maravilloso mundo del café; de hecho, tienen cursos y catas a diario, y personal dedicado en exclusiva a la formación. Así que, si vais a Estocolmo sin prisa, lo mismo podéis dedicar una tarde a descubrir los secretos de un buen espresso.

Esaias-coffee-stockholm

Kafé Esaias

No podíamos marcharnos de Suecia sin visitar Kafé Esaias, una cafetería menos céntrica que parece sacada de un capítulo de Cuéntame. Su dueño, que despertará instintos pasionales cafeteros entre las Errejoners, nos cuenta cómo funciona La Marzocco Strada MP, un maquinón totalmente manual que utiliza como si reprodujera meticulosamente una coreografía. Nos preparó el mejor espresso que tomamos durante el viaje.

Volvemos como si hubiéramos viajado al futuro. Lo que viene, si llega, mola mucho.


Moderna Museum

Exercisplan 2

Snickarbacken 7

Snickarbacken 7

Drop Coffee

Wollmar Yxkullsgatan 10

Johan&Nyström

Swedenborgsgatan 7

Kafé Esaias

Drottninggatan 102