Bar Cañete

Cada vez que vamos a Barcelona, dos o tres veces al año, los días se convierten en una carrera frenética por todos los locales de moda intentando no perder el pulso a una ciudad en el que la oferta gastronómica es inabarcable. La próxima vez será distinta porque hemos encontrado un sitio al que volver. Se llama Bar Cañete.

Cerca de la Rambla, en el Raval más auténtico, está El Cañete, bar y restaurante, en dos puertas contiguas. Es un bar de camareros con chaquetas de botones blanco Ariel, maderas nobles y mucho guiri de más de 40. No es el típico sitio donde pasar las horas con tu café con espumita y la moleskine. Es el lugar donde llevarías a tus padres o a tus compañeros de trabajo, si es que tienes uno de esos trabajos con sueldos por encima de los 20.000 euros.

Probamos la barra, atestada pero suficiente. La carta no tiene inventos, se entiende a la primera sin tener que recurrir al móvil. Para empezar pedimos un poco de pa amb tomaquet y la primera copa de Albariño. Después nos lanzamos a por esta tapa de bacalao marinado, un bocado delicioso.

Bacalao-marinado-bar-cañete-Barcelona

Bacalao en el Bar Cañete en Barcelona

Con el pescado aprobado, pedimos un plato de presa con parmentier. La carne en su punto y el parmentier muy suave. Una gran opción para compartir.

presa ibérica con parmentier en Bar Cañete en Barcelona

Y de postre una crema catalana. Hay que aprovechar cada visita para probar los clásicos locales. En la meseta se suele parecer a una natillas con azúcar quemado.

Crema catalana en bar Cañete en Barceloan

 

Lo mejor: la comida y el horario. En barra va de 13:00 a 24:00h.

Lo peor: suele estar lleno y hay que comer en barra apretadito. Es caro. Si pides vino por copas mucho más.


 

El Cañete

Carrer Unió, 17

Barcelona